La Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias afianza su liderazgo investigador con una colaboración internacional junto al Máster Internacional WINTOUR
La Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias colabora con el Máster Europeo WINTOUR a través de una investigación internacional sobre el potencial y la singularidad del sector vitivinícola del archipiélago
La Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) y de la Universidad de La Laguna (ULL) continúa fortaleciendo su red de colaboración internacional y su compromiso con la transferencia de conocimiento.
En esta ocasión, la institución ha acogido la estancia de investigación de Jessica Kian, estudiante del Máster Internacional en Transiciones e Innovaciones en el Enoturismo (WINTOUR) — un prestigioso programa coordinado por la Universitat Rovira i Virgili junto a las universidades de Burdeos y Oporto, plenamente alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.
A través de la siguiente entrevista, la alumna comparte las principales conclusiones a las que ha llegado tras finalizar su tesis, la cuál está centrada en el análisis de la sostenibilidad y el valor diferencial del agroenoturismo en las islas.
¿Qué fue lo que le impulsó a elegir la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias para desarrollar su estancia de investigación y qué potencial vio en ella respecto a otras instituciones?
Tenía claro que quería desarrollar mi investigación sobre el enoturismo sostenible en Canarias. Estuve valorando distintas opciones en varias islas, pero al conocer la misión y el trabajo de la Cátedra, vi que era el lugar ideal para llevar a cabo mi estudio, especialmente por su enfoque en la investigación aplicada, la recopilación de datos y el desarrollo sostenible del turismo. Por otro lado, también me atrajo enormemente la red de colaboraciones que mantiene, tanto con el Clúster de Enoturismo de Canarias como con investigadores internacionales, lo que aportaba un gran valor añadido a la experiencia.
Ahora que ha vivido la experiencia desde dentro, ¿cómo valoraría su paso por la Cátedra y qué aprendizajes o sinergias se lleva de esta colaboración?
Mi experiencia en la Cátedra fue muy positiva. Llegué con varias ideas bastante amplias para mi Trabajo Fin de Máster y me ayudaron a definir una línea de investigación que no sólo encajaba con mis intereses, sino también con las necesidades reales del sector.
Aprendí muchísimo, tanto de los directores y del personal investigador que me acompañaron en la planificación y desarrollo de la tesis, como de las bodegas, empresas turísticas e instituciones que participaron en las entrevistas. Estoy muy agradecida a todas ellas por compartir su tiempo y conocimientos, así como a la Cátedra por facilitar estos contactos.
Durante el XI Encuentro Internacional de Agroenoturismo en el Hierro, tuvo la oportunidad de conectar directamente con el sector. ¿Cómo valora ese contacto de primera mano con los productores locales y asistentes, y qué conclusiones saca del evento?
El Encuentro Internacional de El Hierro, fue, sin duda, uno de los momentos más destacados de mi estancia en la Cátedra. Tuve la oportunidad de conocer a personas de todo el archipiélago e incluso de otros países. No solo productores locales, sino también empresarios, gestores turísticos, representantes de las Denominaciones de Origen y de distintas instituciones públicas, así como investigadores especializados.
El propio evento fue además una excelente oportunidad para profundizar en el conocimiento del sector gracias a las ponencias y mesas redondas. Para mí, fue una experiencia de enorme valor, tanto para mi investigación como para mi futuro profesional, ya que me gustaría seguir contribuyendo al desarrollo del enoturismo sostenible en Canarias.
¿Por qué el enoturismo es mucho más que ir a una bodega a probar vino y cómo ayuda a los municipios de ámbito rural?
El enoturismo va mucho más allá de una simple vista a una bodega para catar vino. Permite a los productores mostrar de primera mano el esfuerzo, el conocimiento y la dedicación que hay detrás de cada botella, además de poner en valor el patrimonio vitivinícola de un territorio. Esto es especialmente relevante en Canarias, donde predominan las bodegas pequeñas y medianas, muchas de ellas de carácter familiar.
En las zonas rurales, el enoturismo contribuye a generar empleo más allá de las labores agrícolas estacionales y favorece a otros productores y pequeños negocios locales mediante colaboraciones.
Muchas visitas incluyen degustaciones de quesos, mojos u otros productos de proximidad, y algunas bodegas trabajan conjuntamente con empresas turísticas para ofrecer experiencias diferenciadas.
¿Qué hace que los vinos y el enoturismo en las Islas Canarias sean únicos y diferentes al resto del mundo?
Canarias cuenta con un patrimonio vitivinícola de más de 500 años de historia. Existen variedades de uva autóctonas que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo. Además, muchas zonas practican lo que se conoce como viticultura heroica, debido a las condiciones extremas en las que se cultiva la vid.
Los suelos volcánicos, la diversidad de microclimas y la influencia del océano aportan características muy singulares a los vinos. La mayoría de las bodegas son pequeñas explotaciones artesanales, frecuentemente de gestión familiar, lo que aporta autenticidad tanto a los vinos como a las experiencias enoturísticas.
En su tesis comenta que todavía no existe un plan oficial de sostenibilidad del enoturismo en Canarias, ¿qué datos demuestran que están preparados para dar ese paso muy pronto?
Mi investigación se centró específicamente en el Clúster de Enoturismo de Canarias, pero al menos entre sus miembros y las instituciones vinculadas existe un potencial muy significativo para desarrollar una estrategia de sostenibilidad conjunta. Los resultados mostraron que el 90% de los productores encuestados (bodegas y empresas turísticas del clúster) están interesados en participar en iniciativas colectivas relacionadas con la sostenibilidad. Asimismo, los datos reflejan que la mayoría de estas bodegas ya ha incorporado un número considerable de prácticas sostenibles en su actividad diaria.
También existe un importante respaldo por parte de las administraciones públicas, aunque sería necesario mejorar la accesibilidad a ayudas y recursos para que las bodegas puedan aprovecharlas plenamente y avanzar en el cumplimiento de sus objetivos de sostenibilidad.
Con las conclusiones de esta entrevista, la Cátedra de Agroturismo y Enoturismo de Canarias del Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria y de la Universidad de La Laguna reafirma la importancia de la cooperación académica internacional como herramienta para impulsar el desarrollo del sector vitivinícola y agroenoturístico.
Asimismo, consolida su posición como un referente para que alumnado, personal investigador y profesionales de Canarias y de otros territorios puedan realizar estancias académicas y de investigación, favoreciendo el intercambio de conocimiento, la innovación y la creación de redes de colaboración.
Esta proyección contribuye a fortalecer un modelo de desarrollo sostenible, vinculado al territorio y basado en la transferencia de conocimiento y la identidad propia del sector.
